Dediquémonos a encontrar bueyes perdidos, hagamos filosofía barata, tratemos de explicar lo inexplicable. Volvámonos locos, deliremos juntos, descarguemos broncas, compartamos ilusiones y sonrisas, y tratemos de saber si es cierto eso de la inmortalidad del poroto.
30.12.05
Dulce, melancólico y final
28.12.05
Montaña Rusa
Hay una película, algo vieja ya, que se llama Retratos de Familia (en su versión castellano). Actúa Steve Martin y es tal como lo dice el título un relato de la vida familiar. Un diálogo me quedó grabado, es uno en el que la esposa le dice al marido que la vida conyugal es como una montaña rusa. Era porque uno puede disfrutarla con su vértigo, sus subidas y bajadas, o puede simplemente querer bajarse y no poder, y gritar de terror a más no poder.
Hoy se cumplen 4 años desde que me subí a la montaña rusa. Las primeras subidas y bajadas fueron (y siguen siendo a veces) difíciles de digerir. El vértigo me gusta, y por lo general me divierto muchísimo!!
A vos, Negro, que te subiste conmigo y seguís ahí al pie del cañón. Gracias por acompañarme en este viaje!!
Te amo... y brindo por muchas vueltas más!!
26.12.05
Pura Navidad
Me asusté un poco con las bombas de estruendo (menos que el año pasado).
Miré maravillada los fuegos artificiales (más que el año pasado).
Armé rompecabezas.
Formé flores de plastilina.
Me metí a la piletita inflable.
Aprendí a patinar.
Gané al memotest.
Pinté con fibras y esponjitas.
(La Navidad vista través de los ojos de mi hija... ¡me dió la excusa para vivirla como cuando era chica!)
22.12.05
Aviso
Asesores de imágen. Preferentemente Licenciados en Marketing con un mínimo de 5 años de experiencia en el área.
La tarea a desempeñar sería mejorar la imágen y la estrategia de comunicación de destacada personalidad perteneciente a una importante Multinacional con filiales en todo el mundo.
Se tendrá en cuenta para el puesto, no sólo los antecedentes y la experiencia, sino los siguientes puntos:
- Capacidad de imponer sus ideas por encima de las de los demás.
- Criterio para crear una estrategia de comunicación coherente.
- Buena actitud, paciencia y... buen gusto.
Los interesados pueden dirigirse a Plaza San Pedro, Vatican City y preguntar por Papá Noel... eh no por Papa Benedict the XVI.
16.12.05
"Te hiciste caca"
Asi que por unos años (entre mis 12 y 14) se instaló en casa la modalidad "Cumpleaños en el Parque Sarmiento", nada de saloncito, ni pelotero, ni animadoras tontas. Lo mejor era una ronda de "Patys" y a disfrutar del día. En aquella época el flamante parque tenía todo funcionando a full, los juegos más novedosos que había visto, canchas de futbol para todos, alquiler de bicis y patines, la pileta... Un lugar para que grandes y chicos la pasen de lujo.
Entre los niños invitados estaban, por obvias razones, toda la camada de primos: primos hermanos, primos segundos y primos postizos. Entre ellos, los hijos de una prima hermana de mi viejo. Verán, mi tía conoció en la Universidad a su marido, Roberto, el japonés. Se casaron y tuvieron a esos dos personajes que son mis primos: Keiko y Nahuel. (Esos nombres me confundieron de chica, por mucho tiempo pensé que Nahuel también era un nombre japonés).
Tal vez por la educación universitaria, o los valores de la cultura japonesa (o simplemente porque no les gustaba) mis tíos no dejaban que los chicos se exedieran en insultos de ningún tipo. Será por eso, que en ese cumpleaños, en un radiante día de sol, habiendo alquilado bicis y en una persecución de esas de antología en la que nos perdíamos por los laberintos que formaban las instalaciones del parque, bajando a toda velocidad por una rampa en el sector del natatorio, derrapando (y casi llendóme al carajo) mi prima, que venía atrás comenzó entusiasmada el siguiente diálogo:
K: Uh!! casi te hacés "caca"!!- reía y reía.
M: Ehh? - medio seria, miro de reojo a mi hermano, que venía bajando en patineta.
K: Menos mal que no te caiste sino te hacías "caca"!- aclaró todavia riendo.
M: Ahhh!!!- dije aliviada sonriendo, palpándome por las dudas el trasero.
Mi hermano (que tiene un año menos que yo y uno más de enano maldito) no pudo aguantar la carcajada. Pero no era una risa fuerte, el hijo de puta se cayó al suelo y lloraba de la risa. Yo lo miraba fuerte, como me había enseñado mi mamá, tratando de hacerle ver, subiendo las cejas, que estaba mal lo que hacía. Se paró y empezó a andar con su patineta, estaba rojo el gordo y seguía riéndose solo. En eso baja Nahuel, con mi hermana menor en la parte de atrás de la bici... "Viste Kei, qué buena bajada! Casi nos hacemos "caca"! Yo atiné a mirar a mi hermano, ya más lejos en su patineta azul, cómo de nuevo empezaba a llorar de la risa, solito y tratando de no agitarse mucho por el asma. Mi hermana, asomada por atrás de mi primo me miró, revoleó los ojos y se mordió los labios, aguantando la risa. Yo los miré a mis primos, tenía ganas de "avivarlos", pero entonces vi que sonreían, que no se daban cuenta que estaban diciendo una perfecta gansada ni que mi hermano se reía de ellos. Su sonrisa era como la de los dibujitos de sus ancestros: total, completa e inocente. Eran tan felices de ser como eran como yo de tenerlos como primos.
Hoy son adultos. Keiko vive en pareja con su novio. Nahuel se casó hace poco en España. Por supuesto ninguno de los dos recuerdan este momento. Yo si me acuerdo, porque fué uno de los cumpleaños más lindos que tuve. Uno en el que aprendí que se puede decir mucho de otras formas. Pero sobre todo que a veces uno puede optar por no ser irónico, por no desmerecer al que es diferente. Uno puede optar por dejar que la inocencia gane un lugar en el corazón y se quede ahi, al lado del chico que fuimos.
13.12.05
No será mucho?
Si señores, así como lo leen. Este fin de semana leyendo una revista que me llega por suscripción, me encontré con una nota que entre muchas cosas decía que la imagen "comercial" de Papá Noel era un invento ni más ni menos que de Coca Cola. En ese momento, debo decir, desestimé un poco la veracidad de la mención y hasta podría decir que me dió como bronca porque ni siquiera el autor (que firmó Pablo Augusto Marini, licenciado en Filosofía, Profesor de Teología, Filosofía y Moral, y docente de Doctorado de Historia y Letras de la Universidad del Salvador) se molestó en dar una explicación a semejante afirmación o al menos citar la fuente de dónde había sacado la información. (La revista mencionada tiene su versión on line aquí).
Un poco contrariada decidí iniciar una pequeña investigación en la web. Ahí encontré el link al que hace mención el título. Que, de una forma muy similar (por comentarios que habían tenido!), hacía una aseveración parecida. Pero entonces, cómo podía ser? era cierto esto del Papá Noel cocacolero? Realmente, de dónde viene la figura de Papá Noel? por qué a este señor cura le molestaba tanto su presencia? Y entonces dí con una explicación en este site.
De chiquita no fui educaca en el Catolicismo, pero siempre en casa se festejó la navidad. Y siempre fue un momento muy especial, lleno de magia, de amor. Será necesario más? O, es demasiado poco? Alguien nos lo puede imponer moralmente? Si, las religiones están hechas para los que desean seguirlas, por qué la Iglesia se encarga de intentar desprestigiar la felicidad de los demás?
Si alguien lo sabe, me lo puede explicar?
Nota: Un dato que me llamó la atención de lo que leí es que no seguros con la verdadera fecha del nacimiento de Jesús los Cristianos no la festejaban el 25. Esto se empezó a hacerse a partir del año 345, absorviendo varias costumbres paganas (ja!) entre ellas el Saturnal romano, el 19 de diciembre, en honor de Saturno, y otra que se celebraba en el Norte de Europa, en la época del invierno, conocida como Yule.
7.12.05
Oscuridad
No puedo evitar sentirlo asi y me han dicho que no debería, hasta vos me lo dijiste.
Pero en esta unión vos te caes y yo me caigo.
Intento sostenerme, sostenernos... y cuando no doy más, no se de dónde y cómo, volvés a iluminarte.
Se ve que sos más fuerte... yo todavía estoy abajo oscura y con magullones por la caída. Pensando qué voy a hacer cuando se me terminen las curitas.
5.12.05
El fantasma
Fué cuando pensaba eso que la vi. Yo iba en el colectivo a mi trabajo. Esta vez por esas extrañas formas de actuar del sueño, me había sentado adelante. Ya media cuadra antes la podía ver: la piel arrugada y translúcida, un vestido largo color marfil, el pelo color ceniza recogido en un rodete y la idea de que no era de esta época.
Con un poco de temor y fastidio, empecé a mirar para todos lados. Nadie parecía haberla visto, ni siquiera los que estaban parados. Todavía quedaba la posibilidad de que no subiera, pensé, en el mismo instante en que alguien tocó el timbre para bajar. El colectivo se detuvo, se abrieron las puertas, alguien bajó y ella muy lentamente, subió. Mi corazón empezó a latir cada vez más rápido al punto en el que la respiración asfixia. Se acercó al chofer y le susurró algo al oido, éste ni siquiera movió la cabeza que miraba fija hacia adelante. Entonces empezó a caminar lentamente hacia mi. Arrastraba una pierna, lo que la hacía más lenta aún. Cerré los ojos fuertemente, deseando volver a abrirlos y despertar. Los empecé a entreabir y seguía ahi, mirandome fijamente.
Ya no aguanté más. Hice lo que yo sabía que tenía que hacer. Me paré, me hice a un costado y le di el asiento a la vieja que había subido, mirando con bronca y algo de vergüenza al resto de los pasajeros. En un par de paradas me bajaba así que no daba para seguir haciéndome la dormida.
1.12.05
La vida es música
En la niñez, aún sin rumbo, la influencia materna me marcó con sus hits a puro "beat" y "psicodelia".
Fui "melódica" en la pubertad y un poco "pop" gracias a la primer Madonna.
Y algo "sinfónica" cuando bailaba sobre ruedas y la música no podía tener letra.
Ya más adolescente llegó la "pachanga", el "ska" y el "house".
Pero hubo un quiebre y el luto me vistió de "blues".
Al descubrir el mundo me pareció que lo ménos hipócrita era ser "grunge".
Hasta que las amistades facultativas me llevaron por el "heavy y el soft rock".
Hubo una intelectual etapa de "jazz" y otra del más frenético "trash" (nunca mejor puesto el nombre), hasta que llegaste vos tan "clásico" sensible y pasional.
Y si bien conocí las lágrimas al ritmo de algún "tango", ahora mi mundo es "pop inglés": sensible y sereno, cálido como un abrazo y con ese sabor optimista al final.
28.11.05
El Cisne
25.11.05
Completitud
24.11.05
Blogueto
Inteligencias y sensibilidades.
Fortalezas y debilidades.
Muchas respuestas a una pregunta.
Un laberinto. Un ovillo sin punta.
Tal vez un hombre, o una mujer.
Una lesbiana. Quizás un gay.
O un travesti, o un transexual.
Lo cotidiano y lo excepcional.
Introspección. Extroversión.
Estereotipos, y los matices
entre humor, dolor y pasión.
Amores y odios. Deslices.
Y las palabras que dan la opción
de decir si somos o no felices.
22.11.05
21.11.05
¡Vayanse a cagar!
En menos de una semana dos personas que creía "amigas" me decepcionaron profundamente. Este medio me sirve para descargarme. Perdón por los exabruptos
A vos, argento mediocre, que estás en España haciéndonos quedar para el culo con tus modales.
A vos, frígida mental, que emanás envidia por todos tus poros.
A vos, que me llamabas a cualquier hora para desahogarte cuando tu novia te dejó, y ahora no tenés más que soberbia para darme.
A vos, que vivís mirando la paja en el ojo ajeno, que no tenés más que mala onda, que lo tuyo siempre es mejor que lo de los demás.
A vos, que decías que todos los políticos eran una mierda y ahora porque tuviste una reunión en "la casa de gobierno" te crees que sos "el amo" (como pusiste en el msn).
A vos "amiga" que te creiste eso de que porque vivís en Capital sos mejor persona, pero no querés pagar el alquiler porque sino no te alcanza para irte de vacaciones.
Ya no les tengo más paciencia, ni pena, ni cariño, ni respeto.
Vos, te moriste en Atocha.
Y a vos, no te volví a ver desde el secundario.
20.11.05
Un viaje en la cueva (cont.)
Cuando todos estaban volviendo a acomodarse en sus asientos, el chofer arrancó el colectivo y aceleró. Sus ojos chispeaban y miraban fijo como si buscara algo en particular entre tantos autos en la avenida. De repente estaban a la par: la cueva y el 60, el 365 y la carreta. Como si quisiera pasarlo por la derecha nuestro cavernícola amigo se tiró con su colectivo encima del otro. El del 60 volanteó hacia la izquierda y volvió a cerrarse sobre el 365, pero no midió la distancia y destrozó su espejo derecho sobre el lateral izquierdo de la cueva, que no reculó. "Tomá hijo de puta, te hice mierda el espejo, pelotudo"- decía el colectivero con tono triunfal mientras frenaba contra el cordón y veia como el 60 seguía su recorrido.
Quienes estaban en el colectivo habían enmudecido de golpe. Las señoras estaban pálidas y los chicos se debatían entre una sensación de completa carcajada y una de pánico total. "Bueno, ya está chofer, por favor!"- dijo una de las mujeres. "Si señora, no se preocupe que ese no jode más"- contestó el chofer mientras volvía al medio de la Avenida para seguir viaje.
Carlos y Diego se miraron y levantaron las cejas sorprendidos "Qué momento"- dijo Diego practicando una leve sonrisa. "Si bolú, es una bestia este pibe"- contestó Carlitos largando el aire contenido. "Si, tal cual, para mi que es uno de los hermanos macana"- bromeó Diego logrando la carcajada de ambos.
Seguían por Av. Centenario. Se habían detenido en el semáforo que hay en el cruce con Av. Márquez. Desde esa esquina se ve, sobre la mano derecha el Hipódromo de San Isidro que posee una gran entrada en forma de bahia de unos 40 metros, con espacio para que estacionen algunos autos a los costado de la puerta. Si, si, jaja, estamos dentro de un capítulo de Los autos locos y no nos dimos cuenta!"- seguían bromeando los chicos hasta que... "Uy no, y éste?"- dijo el chofer tragando saliva y con los ojos humedecidos.
Todos miraron hacia adelante. "Qué pasa chofer ahora?- increpó una de las damas. "Mire ahi, ahi adelante, en la puerta del hipódromo..." Con la parte trasera del lado de la entrada, y la delantera apuntando a la Avenida estaba el 60. Del lado derecho el espejo colgaba de un caño retorcido, del lado izquierdo el chofer, agazapado detrás del volante, miraba y se sacudía de atrás para adelante en su afán de acelerar con fuerza el vehículo. Como un toro embravecido el colectivo se zarandeaba diabólicamente en una actitud que parecía decir "vení, pasá que te parto al medio como un queso"
Era cuestión de segundos, el semáforo estaba por cambiar y tenía que decidir qué hacer. "Agarrensennn todos!- gritó el colectivero. Dos de las viejas empezaron a invocar a Dios y todos los santos, las otras dos le gritaban al chofer "Qué va a hacer, qué va a haceeer!!? Los chicos, que seguían en el asiento de atrás, se acomodaron cada uno en un lateral para tener caños de donde sujetarse, al grito de "uh la puta madre" y "agarrate boludo". El semáforo abrió el giro a la izquierda y hacia allí fue la cueva a toda marcha.
Poco les importaba a todos que el colectivo se saliera de recorrido, era un caso extremo y desviarse un par de cuadras parecía una solución inteligente. "Hay Dios mío qué hace ese loco"- dijo la señora de la mano retorcida casi sollozando "Qué lo parió, nunca me había pasado esto, hacemos unas cuadras y retomo, no se preocupen"- tranquilizó el chofer. Pero de la parte de atrás del bondi se escuchó, como si hubiera visto al diablo, a Diego gritar "Ahi vieneeeeeeeeee, aceleraaaa!!!!.
El chofer miró por el espejo retrovisor y vió al colectivo acercarse como un tren. Puso un cambio y aceleró lo más que pudo. Era un día de semana, al mediodía, por suerte la calle no estaba muy poblada, pero Primera Junta es una calle angosta de doble mano en la que no entran dos autos por mano, y menos dos colectivos. La carreta se acercaba, evidentemente su colectivo era más rápido. Los chicos gritaban como locos y las señoras se abrazaban y se agarraba fuerte, fuerte. Pero lo que todos temian que pase, pasó: el 60 les acercó la trompa y los chocó. El sacudón los dejó a todos descolocados: Diego se cayó al piso, Carlos quedó tirado sobre el asiento con las patas para arriba, las señoras se dieron contra el asiento de adelante y se abrazaron más fuerte empezando a llorar. El chofer consiguió acelerar un poco más y rezaba para sus adentros que el semáforo de Libertador estuviera en verde. En la avenida del bajo el semáforo estaba en verde, hacía bastante. El chofer de la cueva aceleró, el semáforo se puso en amarillo, el colectivo frenó un poco, hizo un rebaje, dobló con todas sus fuerzas a la derecha y volvió a subir un cambio. El del 60 clavó los frenos porque un auto empezaba a cruzarse, aunque se olvidó del rojo y también dobló, le dió tiempo al chofer de la cueva de volver a girar en una calle hacia la derecha y en otra hacia la izquierda, tratando de perderse definitivamente. Siguió un par de cuadras más por la paralela a Libertador hasta que Diego, asomado por la luneta confirmó "se fué, ya no nos sigue!"
El chofer detuvo el colectivo, se tiró sobre el volante y se puso a llorar desconsoladamente. Las señoras seguían llorando y empezaron a calmarse, buscaban sus carteras, se acomodaban el pelo, se miraban los magullones, una se paró y fue adelante con el chofer "ay, ya está, ya pasó, tranquilicese por Dios qué locura, qué barbaridad". Los chicos estaban pálidos, entre las náuseas y la taquicardia. Fueron adelante, preguntaron si estaban todos bien y le pidieron al chofer que abriera la puerta. El conductor, reponiéndose, les ofreció acercarlos hasta la Avenida Santa Fé, pero ellos prefirieron bajarse y caminar. Tenían más de 25 cuadras a pie, pero ya habían tenido suficientes emociones en este inolvidable viaje en "la cueva".
NdA: Esta historia está¡ basada en un hecho real. Los nombres de los protagonistas fueron cambiados para proteger su privacidad.
18.11.05
Humor Negro I
Contexto 1: Terminamos de cenar. Estaba tomando un té en el sillón viendo una serie en la tele.
Policía 1: (ante el cianótico cadaver de un actor) - Este es Fulano de Tal (no recuerdo el nombre ahora)- Estaba llamado a ser el próximo Brad Pitt.
Investigador de CSI: (negro con ojos azules y cara de langa) -Bueno ahora es el próximo River Phoenix.
Contexto 2: La chanza me toma tan de sorpresa que escupo todo el té y estallo al grito de qué joputa!. Mi marido tira los platos que estaba llevando a la cocina y viene a ver si me estaba muriendo o qué carajo me pasaba.
Fin.
15.11.05
Un viaje en la cueva
Como todos los mediodías Carlos y Diego salían del Industrial y se tomaban el colectivo. El viaje desde San Fernando hasta Martínez lo hacían sólo dos líneas: la 60 y la 365.
"La carreta", como los chicos habían apodado al colectivo que llega a Constitución, venía lleno y paraba en todas, tal vez su fama lo hacía más confiable por lo que, básicamente, lo tomaba todo el mundo. "La cueva" le decían al otro, porque la tierra pegada que lo recubría no dejaba entrar la luz del día.
Mucho se puede decir de las diferencias entre ambas líneas, de la gente que tomaba uno u otro, de sus razones, hasta podría decirse que cada uno marcaba idiosincracias diferentes. Lo cierto es que los adolescentes, ávidos de aventura y con sus ideales a flor de piel, siempre dejaban pasar los 60 para esperar al destartalado transporte al grito de "aguante la cueva".
Como todos los mediodías, Carlos y Diego, tomaron el colectivo y se fueron a la parte de atrás. La cueva estaba casi vacía, salvo por cuatro coquetas señoras que, repartidas en los asientos delanteros, no paraban de limpiar con un pañuelito los lugares del transporte que pudieran llegar a tocar... evidentemente el color amarillo de "la cueva" les había hecho creer que estaban tomando un 60 y, si bien a la pregunta "llega hasta Alvear?" obtuvieron una respuesta afirmativa, de seguro no sabían dónde se metían.
El viaje se realizaba normalmente: tomaron Centenario, ya en San Isidro, pero unas cuadras antes de Belgrano, el colectivo de nuestros amigos tuvo que detenerse a subir a un pasajero que, como ellos estaba dispuesto a trepar enormes escalones, pasar veinte veces las monedas por la descuidada máquina y perderse en la débil luz del interior del vehículo.
Los choferes de la cueva, generalmente, hacen honor a su entorno: son cavernícolas, sin embargo nuestro amigo conductor no había mostrado ser más bruto que cualquier otro. Pero en la riesgosa maniobra de acercarse desde el medio de la avenida hasta el cordón en menos de un metro y mucho menos de 5 segundos, no se percató de que un 60 que habia terminado de cargar pasajeros estaba retomando su camino sin importarle demasiado si alguien venía atrás.El chofer tuvo que frenar, con toda su fuerza, su alma y su rabia. Y todos los que estaban adentro conocieron la impotencia de no poder vencer las leyes de la física. Carlos y Diego que estaban atrás terminaron en el piso a la mitad del colectivo. Una de las señoras casi se disloca una mano y otra tuvo que ir a buscar la dentadura que había quedado en el hueco de los escalones después de rebotar contra el parabrisas delantero.
Mientras todos volvían a acomodarse refunfuñando y el chofer se despegaba del volante en el que había quedado semi incrustado, el 60 siguió su camino y yo creo que todos pudieron imaginar una sonrisita socarrona en el indolente conductor de "la carreta".
"Qué badbadidad!"- gritaba la señora todavía acomodando su dentadura "Ay, nena... creo que me quebré la mano"- dijo la otra, exagerando. "Qué hijo de puta"- exclamó Diego. "A ese habría que matarlo"- arengó Carlitos. Ninguno midió la influencia que esas palabras podían tener en el orgullo herido del conductor. Ninguno imaginó, tampoco, que el cavernícola que tenía dormido desepertaría y sucedería lo que posteriormente sucedió.
Continuará...
NdA: Esta historia está basada en un hecho real. Los nombres de los protagonistas fueron cambiados para proteger su privacidad.
25.10.05
Tributo las pelotas!
Sabe Dios que amo la música. Que adoro a los artistas. Que me encanta escuchar todo tipo de música. Que hubiera dado lo que sea por escuchar a Queen, a Pink Floyd o a The Doors en vivo. Y ni hablar de Los Beatles.
Hoy día, y gracias a la maravillosa virtud tercermundista de este país, eso es posible. ¿Milagros de la ciencia que reprodujo el ADN de Freddie Mercury? ¿Jim Morrison estaba congelado y lo revivieron? ¿Tal vez Jhonn Lennon en un avance más hacia la paz mundial aceptó que hicieran un holograma de su persona con túnica blanca y cantando? No, nada de eso. Pero su legado nos llega (intacto?) gracias a las "Bandas Tributo".
La idea es básicamente: En la escasés está la abundancia. Poca inversión, mucha inventiva y gente que por curiosidad o resignación ("porque de otra forma no los veo ni en pedo") paga la entrada para ver a unos tipos imitando la genialidad de otros.
Lo más triste es que en un 80 % no pueden imitar ni el ladrido de un perro (al menos, el perro es original en su ladrido). Pero esta chicos ( y los empresarios chupasangre de siempre ) han creado una nueva forma de robar, y la gente se cree que son artistas.
Antes una banda empezaba haciendo "covers". Era una forma más que noble de empezar a "foguearse" en los escenarios. Hoy la ciudad está empapelada de Bandas que hacen Tributo... hasta el colmo de haber dos grupos que "homenajean" a U2!! ¡Pero si todavia no se han separado, joder!
Propongamos nuevas Bandas tributo, a ver qué les parece: "Gitanitos" homenaje a Sandro y los de Fuego; "My ass" banda tributo a Kiss; "Los de Acelga" harían los honores a Los redondos de Ricota; etc., etc., etc.
Por mi parte, a lo mejor me animo y formo una Banda Tributo a mi Vieja cantando el arrorró, o una que se llame "The Sopranos" homenaje a mi marido cuando canta en la ducha, total ya que estamos...
18.10.05
Preludio
Hoy venÃa distraÃda, arrastraba a mi hija de tres años como a un barrilete cuando no sopla el viento. Estabamos buscando desesperadamente un almacén para comprar una bolsa de porotos. Es que no conformes con estudiar los alimentos, los animales, los transportes y los planetas, a la dedicadÃsima maestra de JardÃn de Infantes se le ocurrió que ahora van a crear una huerta.
Por un lado estaba agradecida de que antes no nos haya pedido colaborar más que con información. Bueno hubiera estado tener que conseguir un rinoceronte para la clase de mañana, o pedirle al chofer del 60 que hiciera un pequeño desvÃo; pero seguramente lo más dificil hubiera sido volver a casa con un asteroide en la cartera... "jeje, es para la nena".
Sin embargo, a pesar de lo sencillo que parecÃa el encarar la compra de tan diminuta y simple semilla, la cara de desconcierto de los almaceneros empezó a provocar en mi una terrible e inédita duda existencial... ¿se está acercando el final del blanco y reactivo alimento? ¿será posible que los porotos estén en peligro de extinción? ¿será tan solo que la zona dónde vivo no es su hábitat natural, que emigraron hacia lugares en dónde son tratados mucho mejor que como una semilla para practicar "la germinación" en el colegio?
Dejé a mi hija en el JardÃn, dando las explicaciones increÃbles del caso. Caminé a la parada del colectivo y durante el viaje hasta mi trabajo sólo una frase pasaba por mi cabeza: "Ojalá que el chino de la esquina tenga porotos".
